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Getting Software Done: The Messy Mind

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Getting Software Done: The Messy Mind

Antes de empezar a leer, quiero que te hagas una pregunta: ¿Cuántas cosas tienes en tu mente ahora mismo? ¿Cuántas tareas, proyectos, ideas o responsabilidades estás intentando recordar y gestionar al mismo tiempo? Seguramente, la respuesta sea “muchas”. Que si la reunión de mañana, que si el bug que tengo que arreglar, que si la documentación que tengo que escribir, que si el proyecto personal que quiero empezar… Nuestra mente está constantemente ocupada con múltiples cosas, y eso puede generar estrés, ansiedad y una sensación de agobio.

The Messy Mind

“Messy Mind” se refiere a cuando guardamos todo lo que tenemos que hacer en nuestra mente, dejándola hecha un caos. Esto es agotador.

Este término lo acuñó David Allen en su libro: Getting Things Done (o GTD).

Según David Allen: “Hay una relación inversa entre el número de cosas que tenemos en nuestra mente y el número de cosas que terminamos haciendo”. Es decir, a más cosas en la cabeza, menos cosas hacemos. Simple.

Entonces, ¿qué podemos hacer?. Sencillo: sacar nuestras cosas de nuestra mente.

Pero… ¿Y dónde las ponemos?

Aquí es donde se pone el tema interesante. Veamos

Un Sistema Confiable

Generalmente, las personas confiamos en nuestra mente para guardar las cosas. Pues bien, te voy a contar un secreto, no estamos diseñados para eso. Hay a quien se le dará mejor y hay a quien se le dará peor, pero, por regla general, no somos un disco duro.

Por eso, es mejor guardar las cosas de nuestra mente en un sistema en el que podamos confiar. ¿Qué significa eso? Pues que debemos tener un sistema donde podamos encontrar todas esas cosas que solemos buscar dentro de nosotros.

Es importante que el sistema sea a nuestra medida, ya que cada uno de nosotros piensa y razona de formas distintas. En ese sistema introduciremos todos los proyectos en los que estamos o queremos trabajar.

Mmmmmh, ¿no te ha sonado raro esta última frase? “Todos los proyectos en los que estamos”…

La realidad es que no trabajamos por proyectos.

Espera… ¿QUÉ?

Pues sí, como lo oyes. Una persona no trabaja en un proyecto. Una persona trabaja en pequeñas acciones que pertenecen a un proyecto.

Puede parecer que estoy siendo muy quisquilloso con esto, pero es importante, ya que son las pequeñas acciones las que van a constituir nuestro sistema. En ellas basaremos la organización del mismo y serán nuestras tareas del día a día.

Organiza Tu Sistema

Nuestro sistema tiene que ser un remanso de paz y tranquilidad. Esto se logra con la organización. Que entremos en él y sepamos dónde se encuentra cada cosa.

Aquí es donde entra la parte subjetiva de cada uno. Es importante que seas tú quien decida tu propia organización. Ya que serás tú el que va a seguirla.

Sin embargo, muchas veces no sabemos por donde empezar. Por eso, en próximos posts, voy a explicarte la organización que David Allen propone en su libro. Si te sirve, estupendo. Que prefieres hacerle unas modificaciones, ¡hazlas! Que prefieres otro sistema que se ajusta más a ti ¡úsalo!

Recuerda, lo importante es poder despejar tu mente y centrarla en lo que estás haciendo en ese momento.


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